Marco Conceptual Para la Construcción de Capacidades


Construyendo Capacidades Para la Autogestión Comunitaria

La construcción de capacidades para la Autogestión Comunitaria es un proceso continuo y permanente de aprendizaje, basado en una metodología de Acción-Reflexión-Acción.

Se genera en las personas y al interior de las comunidades que buscan a través de su aplicación mejorar y cambiar actitudes y comportamientos, desarrollando al mismo tiempo destrezas y habilidades que contribuyan a satisfacer necesidades individuales y colectivas.

La construcción de capacidades debe formar parte de la acción organizada de las comunidades para alcanzar la meta de su desarrollo a través de la autogestión. Contribuye así al logro de satisfacer las necesidades humanas, de mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los pobladores que habitan en los asentamientos humanos precarios del Ecuador, construyendo así una nueva sociedad.

En términos Sociales, debe contribuir a erradicar la pobreza,asegurando la prestación de servicios, fomentando la equidad de género, la organización comunitaria y la solidaridad.

En términos Económicos,  contribuye a implementar un modelo de Desarrollo a Escala Humana, que promueva el Desarrollo sostenible y fomente la sustentabilidad del Medio Ambiente, permitiendo cubrir las necesidades materiales básicas a través de la Economía Solidaria.

En términos Políticos, contribuye al proceso de cambio en el quehacer, fomentando la práctica democrática y la participación, como parte de la construcción de un Estado descentralizado y tolerante que permita el ejercicio pleno de los Derechos Humanos.

En consecuencia, este proceso es uno de los ejes fundamentales para el logro de un modelo de desarrollo más equitativo y sostenible.
 

Para qué capacitar

 

En base a qué principios capacitamos

El desafío que nos plantea la realidad de los asentamientos precarios del Ecuador obtiene respuesta en los principios de equidad y entendimiento entre los seres humanos y en el impulso  hacia la búsqueda de un desarrollo humano viable y posible.
Esta propuesta de desarrollo tiene su origen en una visión diferente de la realidad, en la cual se concibe la pobreza como generadora potencial del desarrollo.

Se parte del principio de que sólo despertando y haciendo eficiente las capacidades de los individuos y de las comunidades pobres en su conjunto, será posible enfrentar y erradicar la pobreza.

El gran objetivo, que debemos tener presente  en cada momento de este proceso de construcción de capacidades es:
 
 

Crear, generar y desarrollar las capacidades humanas,  a fin de que los individuos, unidos o asociados en sus comunidades logren adquirir poder de decisión en los aspectos que afectos que afectan sus vidas.

Este poder de decisión, los convierte en agentes de cambio de su propia realidad, y les permite estar por sí mismos en capacidad de autogestionar su propio desarrollo.
 
 

En términos particulares el proceso de construcción de capacidades se fundamenta en los mismos principios del desarrollo autogestionado:
  • Conciencia sobre responsabilidades y obligaciones.
  • Equidad en todos los ámbitos de la vida. (Familiar, social, económica y política).
  • Respeto a los Derechos Humanos.
  • Desarrollo sustentable. Es decir, que el modelo de desarrollo debe tomar en cuenta    el medio-ambiente como espacio fundamental de supervivencia.
  • Desarrollo Sostenible. Es decir que a  través del proceso de autogestión comunita   ria es posible mantener el proceso de desarrollo, de manera continua.

  • Respuesta a las necesidades Humanas básicas. Que incluyen el establecimiento de valores positivos, la necesidad de asumir un papel en la sociedad, tomar iniciativas  de acción y tener cubiertas las necesidades materiales den tro de un espacio apropiado.

Fundamentos de la propuesta educativa

Esta propuesta educativa se fundamenta en la construcción de capacidades.

La construcción de capacidades parte del aprendizaje como una acción práctica y útil, específicamente orientada a superar limitaciones técnicas y/o a desarrollar habilidades para la implementación de programas comunitarios encaminados a la construcción de obras físicas o  al desarrollo de proyectos productivos.

Desde esta perspectiva, los beneficiarios del proyecto tienen acceso a un conocimiento que está próximo a sus niveles de necesidad más imediatos.

Estas acciones  sirven como punto de partida para ir generando en las personas un proceso de construcción de otras capacidades que les permitan ir adquiriendo, de manera gradual, niveles cada vez mayores de poder de decisión y de aumento de su alcance e influencia para poder  transformar su realidad y para el logro de un desarrollo autogestionado.

La construción de capacidades, entonces, va dirigida a impulsar el aprendizaje a partir de la acción y la reflexión, y en ella se producen procesos individuales y colectivos de aprender haciendo. Aquí el aprendizaje está íntima e inseparablemente ligado a la práctica.

De manera que al referirnos a la construcción de capacidades, nos estamos refiriendo a un proceso que revela las potencialidades del individuo para que esté en condiciones de gestionar su propio desarrollo.

Este proceso abarca el hacer efectivo su potencial, tanto como persona, como en su rol de miembro de la comunidad, así como en el de ente social de la Nación.
 
 

Desglosando lo anterior, la capacitadora o el capacitador deben siempre tomar en cuenta:
  1. Que el proceso de capacitación tiene como punto de partida la capacitación laboral pero no se limita a ésta.
  2. Que siempre debe desarrollarse sobre la base de la utilidad que pueda tener el conocimiento y sus niveles de uso en la práctica de cada día.
  3. Que nunca debe desligarse el aprendizaje de la práctica. Se aprende haciendo.
  4. Que a cada momento y en cada taller o curso de capacitación se están revelando las potencialidades del individuo y del grupo.  Estas potencialidades se irán haciendo más efectivas al ejercitarse en la práctica.
  5. Que cada vez que se entrena o se capacita a una persona se está generando un proceso de desarrollo de otras capacidades, que tienen que ver con:
    • El valor personal,
    • La conciencia de su realidad,
    • El potencial de cambio que posee la comunidad,
    • El incremento de sus niveles de responsabilidad,
    • La conciencia sobre sus derechos y
    • El poder de decisión.
  6. Que en cada momento estamos facilitando la construcción de capacidades y que los miembros de la comunidad son los apoderados de este proceso, el cual desarrollarán con la práctica del trabajo día a día.
  7. Que siempre estamos capacitando para que los miembros de la comunidad estén en capacidad de autogestionar su propio desarrollo.

Cómo usar este Manual

Comprensión de los conceptos

Al el usar este Manual se recomienda aclarar cualquier palabra o concepto de los que no se tenga una comprensión total.

Al final de esta publicación hay un glosario de términos con las definiciones de palabras y términos poco comunes o especializados.  En caso de que la palabra no se encuentre en el glosario, puede usarse un diccionario común.  Luego de aclarar su significado, debe usarse la palabra en oraciones hasta sentir que se la domina y se la puede aplicar.

Aclare el término antes de continuar leyendo y comprenderá el material sin ninguna dificultad.

Es importante, al impartir un curso o taller, asegurarse de que también los participantes comprenden todos los términos y conceptos.  Si no es así, debe usarse el mismo procedimiento para aclararlos.
 

Aplicación  y manejo de los conceptos

Esta guía contiene conceptos e ideas muy precisas sobre los temas: Autogestión Comunitaria, Construcción de Capacidades y Desarrollo Autogestionado.

Todos son conceptos que se relacionan entre sí y deben ser percibidos y comprendidos completamente para su uso en la aplicación práctica.
El capacitador o la capacitadora deben estudiar este Manual para así garantizar que los talleres de capacitación se desarrollen dentro de los principios, fundamentos y propósitos de la propuesta de desarrollo autogestionado.

El Marco Conceptual, en la primera parte del Manual, presenta una introducción sobre el alcance de la construcción de capacidades y sobre los objetivos de la capacitación.

Aquí se detallan los principios de la autogestión comunitaria y los fundamentos de la construcción de capacidades.  Estos principios y fundamentos son la base para el éxito de cada taller. Por esta razón, es importante que esta información se comprenda y se aplique.

Si se necesiten datos adicionales, al final del Manual se ofrece un capítulo con información detallada sobre conceptos básicos de la autogestión comunitaria.

El capacitador o la capacitadora también puede consultar a promotores y funcionarios del Proyecto, quienes le podrán ofrecer los documentos y las orientaciones necesarias.
 

Sobre la Guía Metodológica

La Guía Metodológica es abierta. Puede usarse de acuerdo a las habilidades y conocimientos de técnicas o herramientas de animación del capacitador o capacitadora, quien utilizará las que considere más apropiadas (dramatizaciones, papelotes, juegos, dibujos...), según el tipo y nivel de los participantes y según el tema que se trate.

Esta Guía metodológica puede ser enriquecida por la experiencia y las cirscunstancias.  Sin embargo, es importante que los talleres se planifiquen con antelación para asegurar una aplicación coherente y eficaz.  La programación debe incluir claramente:  Tema y actividaes, objetivos, técnicas de animación a utilizar, tiempo requerido y resultados esperados en cada parte o momento del taller.

El capacitador o la capacitadora, debe ir preparado(a) al taller, debe prever los detalles propios de la actividad como espacio adecuado, materiales a utilizar, personal de apoyo necesario, etc. (Más detalles en la Guía Metodológica de este Manual).
 
 

Recomendaciones para capacitar con efectividad
  1. En el proceso de aprendizaje, la persona que capacita debe comprender que se aprende al enseñar y se enseña al aprender.  Es un proceso entre iguales, donde el capacitador aprende de las vivencias y experiencias del participante y éste, a su vez, aprende la tecnología del capacitador.
  2. La persona que capacita no debe asumir una actitud de superioridad debido al supuesto prestigio que otorga el poseer una mayor cantidad de conocimiento.
  3. Deben suministrarse los principios, conceptos u axiomas para que el participante deduzca de ellos, por sí mismo, los datos que considere aplicables a su realidad.
  4. El participante tendrá la libertad de determinar el campo de aplicación y la veracidad de los datos, de acuerdo a su discernimiento. Si funcionan en su correcta aplicación serán ciertos para él o ella.  Si no funcionan, no le serán ciertos.
  5. El capacitador o capacitadora deberá inducir lo menos posible al participante.  Su papel es el de facilitar el proceso de capacitación.  Deberá proporcionarle la fuente directa de los datos o deberá orientarle en dónde conseguirla.
  6. El capacitador o la capacitadora debe orientar las actividades de capacitación hacia un uso práctico del conocimiento.  Si este no se puede aplicar a la realidad, no es útil.
  7. La capacitación debe ser lo más individualizada posible, ya que no todos los participantes tienen el mismo punto de vista o las mismas realidades.
  8. El conocimiento adquirido por el participante le pertenece.  Debe permitírsele su apropiación y su uso y aplicación, de acuerdo a su propia realidad e intereses.
  9. Cuando se entrena o se ejercita al participante, debe hacerse instruyendo sobre una acción a la vez y en la secuencia adecuada.  No hacer esto provoca confusión.

  10. Los temas deben organizarse de manera que, siguiendo una guía, se precise cada una de las acciones que se llevarán a cabo durante el taller, curso o evento; sus propósitos u objetivos y el tiempo aproximado de duración.

Papel de la persona capacitadora

Agente facilitador

El capacitador o capacitadora es un agente facilitador  del proceso de construcción de capacidades.
Su papel consiste en guiar el proceso ofreciendo sólo la información necesaria para  que los participantes puedan procesarla de acuerdo a sus experiencias y puntos de vista.  Por lo tanto, es importante que se reserve sus opiniones durante las discusiones.

Como agente facilitador, debe guiar al grupo para asegurarse de que en cada etapa del evento los participantes obtengan un producto aplicable a su realidad, el cual estarán en capacidad de utilizar sin dificultades.

La acción, el ejercicio, las prácticas y la reflexión sobre los temas fomentan esta capacidad.

El proceso de aprendizaje en la construcción de capacidades está orientado a generar conocimiento de manera continua.  En consecuencia, los productos obtenidos en los talleres podrán ser enriquecidos en la práctica.

Este proceso, sin embargo, nunca debe dirigirse en una sola dirección, el capacitador deberá estar dispuesto a aprender de los participantes en una dinámica de doble sentido donde el conocimiento es creado y compartido.

Es importante que al capacitar se facilite el proceso de construción de capacidades, permitiendo que los participantes se apropien del conocimiento para que afloren las potencialidades individuales, propiciando la generación de más conocimientos. El capacitador es un agente facilitador.
 

Agente multiplicador

El factor más importante en el rol del capacitador es la de agente multiplicador en el proceso.

Su efectividad en la aplicación de los principios de auto-aprendizaje servirá para replicar el proceso, determinando un mayor alcance y por lo tanto una velocidad mayor en el logro de los objetivos de la Autogestión Comunitaria.

Como agente multiplicador, garantiza la viabilidad del proceso autogestionado, contribuyendo a la reproducción de los nuevos valores, de las nuevas actitudes y comportamientos.

En este rol también contribuye a la difusión de técnicas y al reforzamiento de las realidades culturales positivas, ensanchando, de esta manera,  los límites del proceso.

Considerar la cultura y el contexto del lugar

La realidad cultural es un factor  que debe tomarse en cuenta al iniciar un proceso de capacitación.

Los promotores y capacitadores que hacen vida o pertenecen a las comunidades involucradas, no enfrentan mayores inconvenientes durante la implementación de los talleres.  Sin embargo, si el capacitador o promotor no tiene vínculos fuertes o no conoce la cultura de la zona en la que estará operando,  deberá informarse a través de la observación y de su relación previa con los futuros interlocutores.

Es importante asumir los valores culturales como propios, a fin de crear puntos de realidad comunes que permitan una comunicación fluida. Esto impide que se presenten barreras que dificulten la efectividad de la acción de capacitación.

Las consideraciones sobre las expresiones de afecto, sobre el modo de dirigirse al interlocutor, sobre la disposición del área de trabajo, los horarios de las actividades cotidianas (como la comida y la siesta por ejemplo), entre otras, deben tomarse en cuenta.

Más detalles sobre el papel del capacitador se encuentran en la Guía Metodológica a continuación, en el tema: Anotaciones sobre el papel de la persona capacitadora.


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